Con criterio


“El pastor debe saber guardar silencio con discreción y hablar cuando es útil, de tal modo que nunca diga lo que se debe callar ni deje de decir aquello que hay que manifestar.”

San Gregorio Magno, Regla Pastoral, 2,4

Altum Investment Guidelines

En Altum tenemos la convicción de que el acto de invertir, ni puede ni debe estar en conflicto con la moral Católica. Quien invierte tiene la responsabilidad moral de saber en qué se invierte y cómo se invierte para así, invertir con coherencia. Es lo que marca la diferencia y la razón de ser de Altum.

Por eso, hemos desarrollado las Guías de Inversión de Altum (“Altum Ivestment Guidelines”), que son los principios de inversión que aplicamos siempre en nuestro asesoramiento. Es lo que nos describe y determina:

 

  • Buscamos invertir en empresas o activos que manifiesten prácticas de gestión responsable, se comporten de manera responsable para preservar la dignidad humana y operen con integridad en la relación con sus empleados, competidores, clientes y proveedores (stakeholders).
  • Buscamos frenar el acceso a la pornografía: evitamos invertir en compañías o activos que tengan una participación significativa en la producción, dirección, publicación, distribución y venta de materiales de entretenimiento para adultos de naturaleza pornográfica.
  • Promovemos la libertad del hombre frente a las adicciones: ponderamos positivamente invertir en compañías y activos que promuevan la libertad del hombre frente a comportamientos adictivos, especialmente aquellos causados por el alcohol, el tabaco o el juego.
  • Defendemos la libertad religiosa: evitamos invertir en activos de gobiernos o compañías que promuevan o inciten a la persecución religiosa de cualquier credo, o que priven a las personas de su derecho a la libertad religiosa.
  • Buscamos invertir en empresas o activos que promuevan y reconozcan las virtudes sociales y el valor social de la figura de la familia.
  • Evitamos invertir en compañías o activos cuyas acciones y prácticas ataquen activamente la concepción católica del matrimonio y la familia.
  • Apoyamos políticas e iniciativas que busquen proteger la vida humana durante toda su existencia: desde el momento de la concepción hasta la muerte natural.
  • Respeto por la vida del no nacido: evitamos invertir en compañías que estén involucrados directa o indirectamente en la práctica del aborto o la fabricación de productos abortivos o anticonceptivos.
  • Protección contra la instrumentalización de la procreación: evitamos invertir en compañías o activos involucrados en la investigación con células madre embrionarias, la investigación con células madre derivadas de tejido fetal o embriones, así como la clonación humana.
  • Promovemos la “cultura de la vida” frente al establecimiento de la “cultura de la muerte” (San Juan Pablo II): evitamos invertir en empresas o activos involucrados directa o indirectamente en la práctica de la eutanasia, la pena de muerte o que participan en la producción y venta de armas indiscriminadas (indiscriminate weapons) o de armas de destrucción masiva.
  • Buscamos promover, a través de la inversión, iniciativas positivas realizadas por gobiernos y empresas que implementen los más altos estándares en su relación y comportamiento con el medio ambiente.
  • Buscamos promover, a través de la inversión, la implementación de prácticas que fomenten la corresponsabilidad con el medio ambiente, orientadas a preservar la Creación para las generaciones futuras: valoramos prácticas y acciones que promuevan la reducción del impacto ambiental abusivo.
  • Evitamos invertir en compañías y activos que estén implicados en controversias graves por su impacto o abuso del medio ambiente y/o los recursos naturales.

¿Cómo construimos nuestras carteras desde el punto de vista ético?

Siendo inclusivos en aquellas iniciativas que promueven el magiserio de la Iglesia y siendo claros a la hora de excluir compañías cuya actividad entre en claro conflicto con la moral cristiana.

Además, para los clientes que lo deseen y como parte del aspecto evangelizador que tienen las inversiones, establecemos un diálogo con las compañías con la intención de influir y/o mejorar sus conductas en todo lo relacionado con la protección de la Creación, y la promoción de la vida, la familia y la dignidad humana.

En definitiva, buscamos hacer bien nuestro trabajo realizando un asesoramiento financiero de principio a fin.

Prevenir

No participamos en compañías o inversiones cuya actividad y objetivos entren en conflicto con los principios y valores de la moral cristiana.

Impulsar

Promocionamos y somos inclusivos con compañías que lleven a cabo iniciativas que promuevan la Doctrina Social de la Iglesia, a la vez que se espere de ellas una rentabilidad adecuada.

Transformar

La responsabilidad no se centra solo en el acto la inversión inicial, sino que se mantiene en el tiempo. Si nuestros clientes quieren ir un paso más allá en la gestión evangélica de sus inversiones, les acompañamos a la hora de ejercer su responsabilidad como inversores a través de estrategias que contemplen el ejercicio del voto, el diálogo y/o llegado el caso, la desinversión.